Los mercados emergentes con déficits presupuestarios y de cuenta corriente del 4% del Producto Bruto Interno (PBI) o más alcanzarán un récord este año, declaró la agencia de calificación crediticia Fitch, ya que los aumentos de precios causados por la guerra de Rusia contra Ucrania agravan el impacto de la pandemia de COVID-19.

Se pronostica que más de una cuarta parte de los mercados emergentes que reciben calificaciones de deuda tendrán “déficits gemelos” de 4% o más del PBI, dijo Fitch en una nota, pronosticando que Túnez, Kenia, Uganda, Ruanda, Rumania y Maldivas registrarán brechas de al menos 7%.

La invasión de Rusia a Ucrania en febrero disparó los precios de los alimentos, el combustible y los fertilizantes, mientras que las subidas de las tasas de interés en casi todo el mundo han aumentado las turbulencias, lo que se suma a los problemas de los mercados emergentes que ya luchaban por recuperarse de la pandemia.

Los considerables déficits gemelos se ubican en un contexto financiero más desafiante de desaceleración del crecimiento mundial, aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal, endurecimiento monetario, un dólar estadounidense fuerte, mayor aversión al riesgo, alta inflación y aumento de las tasas de política interna”, dijo.

El aumento en los precios de los alimentos se suma a las presiones sociales y fiscales”, agregó Fitch en la nota.

Señaló que los saldos de cuenta corriente de los exportadores de materias primas están mejorando gracias a los altos precios, pero agregó que los importadores netos “perderán” y solo podrán ajustarse lentamente al choque inflacionario.

La firma indicó que las calificaciones crediticias tenían una tendencia a la baja este año, con nueve países que sufrirán recortes en comparación con una mejora y un récord del 48% de los mercados emergentes calificados por debajo de la nota A.